Monday, January 15, 2007

El clasismo en nuestros servicios públicos chilenos, el sector salud.


En época de playas y relajos, la connotación social de la grave situación de los hospitales públicos en Chile pareciese no existir, pero eso es aparente, ya que según lo ocurrido en Valparaiso, hace pocos dias atras con una joven madre que fue insultada, se rieron de su nombre, cuestionaron la paternidad del hijo que esperaba y salió llorando de lo que sería una consulta normal a sus 7 meses de embarazo. Pero la historia de Yeimy Hurtado Valenzuela, tuvo un desenlace digno para la situación que vivió cuando fue humillada por el ginecólogo José Francisco Rojas, ya que por orden de la justicia recibirá una millonaria indemnización. Sin embargo, la joven no está conforme. No quiere que su caso se repita y pretende que su lucha en Tribunales siente un precedente, para que el médico no repita la práctica con ella. Por eso espera que Rojas no siga ejerciendo, no atienda más gente y luego enmiende su error con dinero. Vemos que basta un poco de sentido común para ir mejorando la situación
En cuanto a si las concesiones son la solución.. cabe preguntarse ¿estan los privados en condiciones de brindar un servicio adecuado (dignidad, respeto, igualdad, integración social y no discriminacion) a pacientes del sector público? O ¿es posible que situaciones como la ocurrida a la joven madre porteña sigan sucediendo pero ahora en hospitales concesionados? De muestra un botón. En la clinica alemana de Puerto Varas, segun lo que yo he podido ver, la discriminacion entre quienes acceden privadamente y los que acceden por bonos fonasa es brutal, inhumana y deprorable, por usar algunos calificativos, en el fondo de estos problemas, existen patologias psicosociales y culturales, como el clasismo, el arribismo y el chaqueteo entre los mismos profesionales, y un desprecio por la condicion sociocultural de los pacientes que provienen de barrios pobres o por condicion etnica, sobretodo a los de ascendencia huilliche o mapuche, los tratan super mal o los denostan, al contrario si se tiene una pizca de ascendencia alemana o se logra conservar la pálida piel hispanogoda... sin comentarios.